Capítulo 3- La fuga de Miracle (parte 2)

Aquella reacción incluso sorprendió a Noa, quien estaba acostumbrada a ser ella quien hacía las cosas extrañas o fuera de la norma más que Dara, a quien siempre consideraban la más formal de las dos. Sin embargo no sería ella quien le llamara la atención y menos en aquella ocasión en la que disfrutaba de las reacciones de Heechul dejando escapar una risita por lo bajo.



Los que se habían quedado sorprendidos eran sin duda Donghae y Eunhyuk que observaban todo desde una distancia prudencial, casi temiendo que aquella mujer que había entrado allí como un relámpago pudiera arremeter contra ellos. Por lo pronto, Donghae tenía la boca abierta después de haber dejado escapar un: Woh…. Hyuk por su parte había pasado la mano por el pelo ligeramente largo apartándoselo de la cara.



Lo último que hizo Noa entonces fue seguir con la mirada a su amiga y observar el lugar hacia donde había ido a la espera de saber qué demonios había visto allí.



Heechul estaba cabreado y ver a Heechul enfadado no era el mejor de los espectáculos. Hangeng lo sabía bien, Leeteuk lo sabía bien, todos lo sabían demasiado bien en aquel apartamento. Y sin embargo, la chica morena le había ignorado por completo. Durante unos segundos pareció que se quedaba completamente inmóvil hasta que se incorporó todavía de espaldas a ellos. El tiempo suficiente para que Heechul llegara hasta ella con el ceño ligeramente fruncido.

—No sé qué clase de educación os darán en vuestro país, pero aquí no es de buena educación entrar avasallando en casas ajenas.

—Oh, cállate. — susurró Dara, provocando un gesto de completa sorpresa en el hombre antes de girarse.

El culpable de todo aquel lío estaba en los brazos de Dara que la sujetaba con cuidado: Miracle soltó un pequeño miau y se frotó contra su barbilla. El gesto de alivio de Dara estaba claro. La habían encontrado y estaba bien, perfectamente. Una sonrisa iluminó el rostro de la chica y miró hacia donde se encontraba Noa.

—¡La encontramos!

Y sí, estaba ignorando a todo el mundo. Incluido al chico que estaba a su lado y que parecía tener una tormenta de relámpagos y mil truenos sobre la cabeza.



Desde luego aquella era una escena que parecía creada directamente para una comedia, no solo porque la gata tenía una cara completamente pícara y estaba ronroneando feliz en los brazos de su ama, sino también por las caras que estaban poniendo aquellos chicos con lo que estaba ocurriendo. Y es que, que dos chicas entraran casi en ropa interior en tu casa no pasaba a menudo, pero en Corea pasaba aun con mayor dificultad que en otros países.



-¡Que cosa mas mona! -Dejó escapar Eunhyuk aproximándose hasta el animal para intentar acariciarlo, sin ninguna mala intención. Curiosamente parecía igual de sorprendido que ellas de encontrarlo allí.



—Se llama Miracle. —respondió Dara, moviéndose ligeramente para que el chico pudiera tocarlo, mientras sonreía. Los ojos azules de la chica brillaban ligeramente, ajena en cierta manera a la conmoción que había a su alrededor. Su amor por los animales estaba más que claro en esos momentos.



Sin embargo Donghae no estaba para nada sorprendido. El sabía muy bien cuánto le gustaban los gatos a Heechul y tambien imaginaba que despues de lo ocurrido en el aeropuerto el querría vengarse de algún modo, pero no podía imaginar que él supiera que aquellas chicas estaban viviendo allí. Sin embargo, se acerco lentamente a él por detrás hasta que pudo susurrar sin que nadie más les escuchara.



-Hyung…¿Es verdad que tu has cogido al gato?



Donghae tenía una forma amable de decir las cosas, tan amable que era imposible enfadarse con él, sobre todo porque de vez en cuando no entendía que alguna de esas preguntas que hacían podían resultar… molestas por así decirlo. Sus compañeros sin embargo estaban acostumbrado a que él se arrepintiera seriamente de hacerles daño en esas ocasiones llegando incluso al borde de las lágrimas.



Noa mientras tanto sonreía a Dara antes de alzar una mano al frente y después un pulgar de la misma señalandole que,como siempre, había resuelto la situación dado que Dara era quien solía apartarla de los lios. Sin embargo esa tranquilidad no le duró demasiado tiempo y después de revisar una a una la expresión de cuantos se encontraban allí en ese momento,miró a Heechul,preguntándole con la mirada sin saberlo lo mismo que preguntaba su amigo.



—¿Y cómo demonios queríais que supiera que el gato era suyo?



El chico preguntó, mientras se quedaba parado cerca de la chica morena con el gato en brazos. Observó por un momento cómo lo trataba y después miró a Donghae y a la otra chica de forma alternativa. No era adivino, aunque muchas veces pudiera parecer lo contrario. Y aunque a veces era vengativo, no era de los que jugaban con algo como aquello. Que los dos lo pensaran provocó que el ceño del chico se frunciera durante un instante.



— Me lo encontré maullando anoche por las escaleras como alma que lleva el diablo y le traje a casa para que al menos pudiera comer y estuviera en un lugar caliente.



¿Y por qué cojones se estaba él justificando? Que pensaran lo que quisieran. Hangeng por fin había descubierto lo que estaba pasando y Leeteuk, negó ligeramente acercándose a su compañero de grupo, apoyando la mano en su hombro.



—Deberías habernos dicho lo del gato, Heechul, no tenemos permiso de tener animales en los dormitorios.



—Como sea. —Heechul hizo un gesto con la mano y miró a las dos chicas. —No es horas para venir a casa de otra persona, menos vistiendo de esa manera y mucho menos metiéndose sin ser invitadas. — clavó la mirada en la chica que tenía el gato.



—Ya me gustaría a mi verte si se te hubiera perdido algo importante. —le respondió Dara, para después mirar a EunHyuk. —Parece ser que no somos bien recibidas, así que mejor nos vamos.



La morena sonrió al chico que estaba acariciando al gato, miró por un momento con la nariz arrugada a Heechul, inclinó la cabeza hacia el chico de chandal blanco y se dirigió hacia la puerta donde se encontraban el chico que les había abierto, Noa y Donghae.



Bueno. Era cierto que Noa estaba arrepentida de entrar así en la habitación, pero dicho arrepentimiento no le duró demasiado cuando vio la forma de comportarse de aquel chico, cuando todos los demás parecían casi ángeles caídos del cielo por lo bien que las trataban.



-Debiste haber puesto un cartel en el portal señalando que se había perdido un gato -contestó con lo que era una aparente tranquilidad. Pero es que Noa en aquel sentido era como las arenas movedizas, podían parecer inofensivas, pero cuando te acercabas a ellas demasiado estabas perdido - Y en cuanto a lo de venir aquí con estas ropas, puedes observar todo lo que quieras, quizás sea la primera y última vez en tu vida en que veas a chicas así.



Ahora el rostro de ella estaba completamente rojo pero era imposible saber si aquello se debía a la vergüenza por la situación o al enfado que acarreaba encima.



El resto de chicos estaban asombrados por el comportamiento de ellas. Acostumbrados como estaban a rodearse de chicas de apariencia dulce y tranquila aquello les pillaba a todos de sorpresa, sobre todo que se atrevieran a contestar a Heechul en un tema tan delicado como aquel.



Donghae sonrió. Al parecer su amigo había encontrado la horma de su zapato y, teniendo en cuenta que eran siempre ellos los que pagaban con ese tipo de comportamiento en él, la situación era realmente entretenida. En realidad todos parecían pensar lo mismo.



-¿Entonces vivís aquí?¿Puedo subir a visitar al gatito de vez en cuando? -Preguntó Eunhyuk que parecía permanecer ajeno a todo el follón que se estaba montando, sobre todo porque no le gustaban las discusiones, pero porque eso era un nuevo acontecimiento en unas vidas que por extraño que pudieran parecer llegaban a resultar monótonas. Además, aquellas chicas eran amigas del hermano de Donghae, que al mismo tiempo era prácticamente hermano de todos ellos. Total, que todo quedaba más o menos en familia.



—Cuando quieras, vivimos en el apartamento del piso trece. —contestó Dara sonriendo a EunHyuk ya desde la puerta donde se encontraba su amiga. —Se llama Miracle, por cierto… está claro que esta pequeña es un milagro con patas…

Miró a su amiga, con una sonrisa, recordando la forma en que la habían encontrado y cómo había vuelto a aparecer. No se lo había querido decir a su amiga, pero Dara se había imaginado lo peor. No podía evitar ser demasiado realista en ocasiones y según iban buscando sin encontrarla, se había imaginado que la pequeña se había escapado del portal. Miró entonces hacia Heechul que estaba claro que intentaba por todos los medios controlarse, pero la mirada que les echó incluso para ella hablaba de peligro y eso que no le conocía de nada.

—No tenía yo nada mejor que hacer a las tres de la mañana que poner carteles de se busca. —respondió el chico mientras las observaba con los ojos ligeramente entrecerrados. —Si tanto os preocupáis por el gato, la próxima vez no dejéis la puerta abierta para que se pueda escapar.

Tras decir estas palabras y considerando que el tema estaba terminado, Heechul se dirigió hacia la cocina acompañado por Hangeng que había recordado que tenía el desayuno a medias. Esa semana le tocaba a él. A veces hacían turnos, pero por alguna razón que no entendía muchas veces él tenía que hacer muchos más que los demás si querían estar bien alimentados. Sin embargo, Heechul no había dicho la última palabra y se detuvo.

—Ah, por cierto. —sonrió entonces mientras la miraba de arriba abajo, sin ningún pudor aparente. —Aunque para algunos pueda ser un espectáculo apetecible… a mi me gustan las chicas que insinúan y que no enseñan abiertamente.

Tras una sonrisa, claramente de suficiencia, Heechul se giró para seguir caminando en dirección hacia la cocina. La mirada de Leeteuk le siguió por un momento y se acercó hasta donde se encontraban todavía Donghae y Eunhyuk con las dos chicas.

—No se lo tengáis en cuenta, no tiene demasiados buenos despertares. —sonrió de esa manera que le hacía parecer un ángel. —Mi nombre es Leeteuk. —y el líder de Super Junior sí que no pudo manejar un ligero rubor que se le subió al rostro al mirar a las dos mujeres occidentales que tenía delante de él con tan poca ropa.

Noa, lejos de preocuparse por lo que había dicho el hombre, terminó sacándole la lengua y dándole la espalda con toda la dignidad de que era posible llevando aquella ropa,que no era mucho. Además, por lo que a ella respectaba el resto de chicos presentes le eran mucho más interesantes que Heechul.

-Es un placer Leeteuk -contestó ella haciendo una ligera inclinación, no demasiado grande teniendo en cuenta que cada vez que agachaba la espalda la camisa que llevaba descubría un poco de sus nalgas.Luego miró a Eunhyuk- claro, estais todos invitados a subir cuando queráis, después de todo habéis cuidado de Miracle… y seguro que de vez en cuando os apetece salir de aquí.



A la joven le llamaba especialmente la atención que vivieran tantos chicos en un mismo piso, lo cual hubiera sido normal en un piso de estudiantes… y por la edad bien podrían serlo, como ellas, pero lo cierto es que había algo en ellos que no les encajaba con todo aquello. Sin embargo y en general parecían ser chicos agradables y ella empezaba a estar muy agradecida con los vecinos que les había tocado en suerte.



-¿Te ocurre algo? -Le preguntó de pronto Donghae al darse cuenta de que la mujer estaba cojeando notablemente, aunque en el frenesí de buscar al animal ella no se había dado cuenta de que tanto andar y tanto subir y bajar escaleras podría haberle hecho más daño al pie.



-No, es solo que el otro día casi me caigo en las escaleras y bueno…me hice un poco de daño…pero nada que no pase con reposo.



Entonces los chicos se miraron entre sí y Eunhyuk dejó escapar una alegre carcajada que ella en un primer momento no comprendió, pero que le quedó aclarada con las siguientes palabras del joven.



-Entonces…¿Tu eres la chica a la que Siwon encontró el otro día?



-¿El vive aquí? -Preguntó sin darse cuenta de que estaba mostrando un repentino interés que no solía tener en demasiada gente, lo cual no hizo sino que la sonrisa de los chicos se ampliaran.



-Bueno, vive en otro piso… pero es amigo nuestro. Ahora está trabajando, si no le hubiera pedido que subiera -contestó Eunhyuk sin perder su buen humor y la sonrisa en los labios que procuraba cubrir con la mano.



-En todo caso parece que hay algo que que quiere que seamos amigos -Dijo Donghae que parecía realmente sorprendido y alegre a la vez.



—Bueno, no quiero ser desagradecida ni nada por el estilo…—Dara comenzó a decir, tras haberse quedado callada con la presentación de Leeteuk al que se había quedado mirando con cierta curiosidad. Demasiado blanco para su gusto, ella que solía vestir siempre de negro o casi siempre. —Pero creo que es hora de que nos vayamos yendo ya, me imagino que todos tenemos cosas que hacer.

Mientras hablaba, pasaba a Miracle a brazos de Noa y sonreía brevemente a su amiga. Leeteuk asintió. Desde la cocina se podía escuchar el rumor de una conversación y de cacharros moviéndose. Estaba claro que les había interrumpido en su desayuno y ante la referencia del trabajo del otro chico, el misterioso salvador de su amiga, Dara se había dado cuenta de dos cosas: las horas que eran y las pintas que llevaban. Ella había estado bastante más cómoda porque en cierta manera se encontraba más vestida que su amiga.

—Ha sido un placer y muchas gracias por todo. Siendo vecinos, seguro que nos vemos otro día. —una nueva sonrisa y miró entonces de nuevo hacia Noa.—¿Vamos? Habrá que ponerte algo en ese tobillo de nuevo.

Leeteuk asintió instantes después. Sus agendas siempre estaban ocupadas con miles de actividades diferentes y, por otro lado, en cierta manera estaba nervioso por si acaso aparecía el mánager y se encontraba con esas dos chicas tan ligeras de ropa en su casa.

—Claro, nos vemos otro día. —volvió su mirada hacia Donghae y EunHyuk. —Vamos a desayunar, hoy va a ser un día complicado.

Tras decir esto, el muchacho hizo un gesto para que entraran en el apartamento, quedándose con la puerta sujeta para que pasaran y dispuesto a cerrar una vez que lo hicieran.

-Adiós -dijo ella despidiendote de todos con la manita y siguiendo a Dara como un cordero camina hacia el matadero.Si,le dolía el pie y no poco,pero estaba a gusto allí… aunque fuera extrañó, algo la decía que aquello no quedaría allí.


0 comentarios:

Publicar un comentario

 

Super Story FanFic Copyright © 2011-2012 | Powered by Blogger